Quito invita a disfrutar de su colorida y veraniega Navidad

Estamos a puntos de llegar al mes de noviembre y casi sin darnos cuenta se acerca la Navidad, unas fechas muy especiales para casi todo el mundo y que invitan también a viajar para descubrir las tradiciones de otros países, que en muchos casos son bastante diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Hoy os queremos presentar la colorida y veraniega Navidad de Quito, una de las capitales latinoamericanas que más celebra esta festividad. Su arraigada tradición religiosa se pone de manifiesto con el mes de celebraciones que comienza a calentar motores en octubre y arranca a primeros de diciembre con las Fiestas de Quito, conocida como la «Fundación Española», en las que se conmemora la fundación de la capital de la mano del español Sebastián Benalcázar, en 1534, y hacen que la ciudad comience a envolverse en el ambiente festivo.

Pasar la navidad en Quito se ha convertido, en los últimos años, en una de las opciones más atractivas para los turistas que deciden viajar en estas fechas. Especialmente por aquellos que buscan pasar unas vacaciones navideñas con el tiempo más veraniego posible. De esta manera, la colorida y cálida navidad quiteña se ha revelado como una de las mejores alternativas donde cambiar el turrón por, por ejemplo, unos refrescantes mangos.

Previo a la celebración de la navidad, la capital se llena durante las próximas semanas de festivales y citas musicales amenizadas por las orquestas y coros más destacados del país, así como del folclore más autóctono a través de las danzas más tradicionales. Con todo este ritmo y color, la capital ecuatoriana se convierte en un privilegiado enclave donde dar rienda suelta al espíritu navideño disfrutando además del cálido verano quiteño.

Aunque desde las semanas antes la ciudad ya está llena de celebraciones, el día 24 de diciembre es también en Quito uno de los platos fuertes de la navidad.Así, todas las familias se reúnen para deleitarse con la cena más rica y abundante del año, donde el pavo relleno es el gran protagonista. Tras la cena, a medianoche, las familias reparten los regalos más esperados, sobre todo, por los más pequeños de la casa.

Teniendo en cuenta que la navidad se celebra en pleno verano, también se puede disfrutar de la cena de Nochebuena al aire libre y deleitarse, en vez de con turrones, con las frutas exóticas que invaden todos los mercados de Quito en esta época.

En Quito la Nochevieja gira más en torno al año que se acaba que al que se empieza. Así, son numerosas las tradiciones para dejar atrás el año que termina y empezar con buen pie el siguiente. Para ello, una de las tradiciones quiteñas más curiosas son los llamados «Años Viejos», unas máscaras y muñecos hechos manualmente con ropa vieja, madera o papel que satíricamente representan a los personajes de mayor actualidad del año. Estos muñecos se queman a medianoche para definitivamente despedir el año que cerramos y empezar con suerte y energía positiva el nuevo año.

Además de las comparsas que animan las calles de Quito entre la Navidad y el día 31, otra de las tradiciones curiosas es disfrazarse con llamativas máscaras para pedir un aguinaldo. Las escenas más divertidas de esta fecha están protagonizadas por los hombres que se disfrazan de mujeres, siendo las viudas la irónica representación más frecuente.

En Quito, el punto de encuentro de referencia en fin de año es la Avenida Amazonas. Allí, en pleno corazón de la ciudad, se encuentra el mayor ajetreo que produce la euforia de esta celebración. La oferta de ocio es increíble a lo largo y ancho de esta avenida, donde se pueden encontrar innumerables puestos de comida y de venta de “Años Viejos” que serán quemados esa noche. También algún espectáculo de fuegos artificiales ilumina la capital en la última noche del año.

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