Síndrome de la Clase Turista

Síndrome de la Clase Turista

El avión se está convirtiendo, en gran parte gracias a las compañías aéreas de bajo coste en el medio de transporte favorito para viajeros y hombres de negocios. Pero uno de los principales males que aquejan a los viajeros de avión, consigue que muchas personas muestren reticencias a la hora de comprar un billete. A continuación en nuestro blog de viajes vamos a explicarte en qué consiste el temido Síndrome de la clase turista y cómo puedes evitarlo.

El Síndrome de la clase turista consiste en la formación de trombos en las piernas como consecuencia de que las extremidades inferiores permanecen durante un periodo de tiempo muy largo flexionadas e inmóviles. Le debe su nombre al reducido espacio existente entre los asientos de esta clase de pasajeros de avión. La actitud sedentaria en los vuelos largos, unida al escaso margen de movimiento con el que cuentan puede ser muy perjudicial para la salud.

Aunque el Síndrome de la clase turista se asocia con los viajes en avión, no es exclusivo de este medio de transporte. «Si uno viaja muchas horas sentado en un autobús sin posibilidad de moverse, el riesgo es mayor», señala el jefe de la Unidad de Cardiología del Hospital vasco de Cruces, el doctor Barrenechea.

Sin embargo, aunque el Síndrome de la clase turista es un problema serio, no existen razones para alarmarse en exceso, pues se calcula que afecta únicamente a 1,65 pasajeros de cada millón. Además si sigues los siguientes consejos no tendrás nada de qué preocuparte:
– Escoger, en la medida de lo posible, asientos de pasillo, que nos permitirán una mayor movilidad.

– No colocar equipaje debajo de nuestro asiento, pues puede reducir de forma considerable el espacio.

– Mantener el cuerpo convenientemente hidratado, beber mucha agua durante el viaje y evitar ropas excesivamente ajustadas que dificultan la circulación sanguínea.

– Pasear por la cabina cada dos horas, aproximadamente.

– En algunos casos quizá puede ser conveniente tomar una aspirina antes del vuelo, salvo que existan contraindicaciones.

En fin, si sigues estos consejos el Síndrome de la clase turista no tiene porque ser algo a lo que debas temer. Disfruta de tu viaje sin preocupaciones.

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