San Lorenzo del Escorial, de Madrid a la Sierra de Guadarrama

Licencia CC/autor Giramondo1

Si vives en Madrid o estás de paso, San Lorenzo del Escorial bien merece una visita. En plena Sierra de Guadarrama, El Escorial se encuentra muy bien comunicado y es mucho lo que puede ofrecerte. En nuestro Blog de Viajes y Turismo te damos algunas sugerencias.

Dentro de su patrimonio arquitectónico destaca el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, declarado de interés mundial por la UNESCO en 1984, que fue mandado construir por Felipe II y donde se encuentran enterrados todos los reyes españoles de los Reyes Católicos en adelante. Pero además del Monasterio, El Escorial cuenta con otros puntos importantes como las Casas de Oficios, la Casa de la Compaña, la Casa de los Infantes y de la Reina, la Casa de familias de los Infantes , el Real Coliseo de Carlos III , la Casita del Infante, los Jardines del Monasterio, el Paisaje Pintoresco “Pinar de Abantos» y el del Valle de los Caídos.

El Escorial también es famoso en el mundo universitario por los cursos de verano de la Universidad Complutense que cada año se celebran en la localidad gracias a su amplia infraestructura, las buenas comunicaciones y lo especial de su entorno.

Y como todo no puede ser cultura, visitar El Escorial sólo por escaparse a la naturaleza y disfrutar de su gastronomía merece la pena en cualquier época del año. La oferta en restauración es amplia y abarca de la cocina tradicional a las recetas de los chefs más innovadores. Si te gusta tanto que quieres pasar varios días también tendrás donde elegir: un camping de 1ª categoría, un albergue, una hospedería, una residencia, una casa rural o un hotel de lujo.

Contenidos relacionados

Un comentario en «San Lorenzo del Escorial, de Madrid a la Sierra de Guadarrama»

  1. Uff! madre mía, cuantos fines de semana en San Lorenzo del Escorial. Es un pueblito estupendo para pasar unos días y además de visitar el Monasterio y el Pico Abantos hacer un poco de turismo gastronómico, jeje. Os recomiendo el Mesón la Cueva (y no me pagan por ello), tanto por sus delicias culinarias como por el encanto del edificio, levantado en 1768 durante el reinado de Carlos III y siendo entonces una posada. No dejéis de pedir una buena paletilla de cordero o un delicioso cochinillo, mmmm se me hace la boca agua al recordarlo.

    Para bajar después la comida, os recomiendo un buen paseo por la Herrería, no os lo podéis perder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *