Ruta de las abadías cistercienses gallegas

La Orden Cisterciense es una orden monástica católica reformada que en la Edad Media tuvo una gran importancia, sobre todo en el siglo XII. Su origen data del año 1098 cuando Roberto de Molesmes fundó la Abadía de Císter, cerca de la localidad de Dijon, en Francia.

Monasterio-de-Aciveiro

A lo largo de los siglos fue ganando seguidores y una mayor importancia, hasta el punto que acumuló en Europa unas 750 abadías y 1.000 monasterios. Pero lo más significativo de estos centros religiosos es el que gran aporte que hicieron al desarrollo del arte, el pensamiento y el conocimiento. Siempre localizados en entornos naturales de gran belleza, se situaban estos edificios religiosos, así como una serie de construcciones creados para aprovechar los recursos naturales de la zona, como molinos, bodegas, forjas,…

De aquella época nos ha quedado un rico patrimonio que podemos conocer gracias a la Ruta Europea de las Abadías Cistercienses, con casi 200 sitios que se reparten a lo largo de 11 países, entre los que se encuentra España. Es el caso de la Ruta de las abadías cistercienses en Galicia, que nos permiten descubrir este inmenso patrimonio que se han mantenido en un gran estado de conservación a pesar del tiempo transcurrido.

monasterio-oseira

Esta ruta está formada por cuatro monasterios, todos ellos situados en enclaves únicos rodeados de naturaleza. Este recorrido es perfecto para planear una escapada de fin de semana, ya que además de conocer los monumentos, son lugares perfectos para practicar actividades al aire libre como el senderismo o el cicloturismo por las distintas zonas que nos propone la ruta. Además, podremos dormir en alguna de las Abadías.

Nuestro viaje comienza en Forcarei (Pontevedra), a tan sólo 47 kilómetros de Santiago de Compostela. En este lugar se encuentra el primero de los lugares de interés, el Monasterio de Aciveiro, que data del año 1135. El edificio fue rehabilitado, y ahora es también un encantador hotel. El edificio sigue manteniendo sus bóvedas, los balcones de hierro o los dos claustros.

Monasterio-de-Oia

Posteriormente, a 61 kilómetros de distancia, se haya el Monasterio de Oseira. Este complejo ofrece hospedería y visitas guiadas para conocer mejor el lugar y descubrir todos sus secretos. Además, los monjes elaboran productos deliciosos como dulces, chocolates o licores.

Nuestro trayecto continúa a 55 kilómetros, en el Monasterio de Melón (Ourense). Se conservan del antiguo edificio una parte de los muros, su entrada, la iglesia y los claustros. Un lugar perfecto para desconectar y conocer la historia de este sitio que tuvo bastante importancia en su época.

Concluiremos nuestro viaje en el Monasterio de Oia, a 66 kilómetros de Melón. El principal atractivo de este monasterio es que ofrece unas maravillosas vistas al mar.

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