MOOF, Museo de figuras de comics en Bruselas

Bélgica es uno de los destinos europeos preferidos por los turistas, que encuentran multitud de ciudades con encanto y sitios que visitar de gran interés cultural. Por no hablar de la belleza de sus edificios y monumentos, o su exquisita comida, con mención especial para sus dulces y chocolates. Su capital, Bruselas, es un perfecto ejemplo de lo que podemos encontrar en el país centroeuropeo. De hecho, es considerada como una de las ciudades más románticas y con más «magia» del viejo continente, así como una de las más interesantes desde el punto de vista cultural, con numerosos monumentos, galerías, museos y una completa y variada oferta de ocio para todos la que tienen el placer de visitarla.

Moof-interior

Además de ser conocido por el país del chocolate, se podría decir que Bélgica también es el país de los cómics, y es que es de sobra conocido por todos la pasión de los belgas por los cómics. El mítico Tintín, Lucky Luke, los Pitufos o Spirou, son solo algunos de los personajes creados en Bruselas, por eso es conocida también como la capital del noveno arte. Frente al timo de viñetas de estadounidenses que se centran más en la lucha del bien contra el mal, los cómics belgas buscan más las aventuras, el humor y el entretenimiento.

El Museo del Cómic (Rue des Sables 20), también conocido como el Centro Belga del Cómic (Centre Belge de la Bande Desinée) lleva más de 20 años siendo uno de los principales centros de interés de la capital belga, permitiendo conocer las principales obras, creadores y personajes de los cómics. Situado en un impresionante edificio de estilo Art Noveau, es un paraíso para los amantes de los cómics.

Moof-asterix

Además, desde hace poco podemos disfrutar de un segundo museo dedicado al mundo del cómic, el MOOF (Museum of Original Figurines, el primer museo de Europa dedicado a las figuras de personajes de cómics. Cuenta con colecciones y figuras únicas en el mundo inspiradas no sólo en la viñeta belga, sino también europea, norteamericana y japonesa. Este proyecto ha surgido por iniciativa de dos importantes coleccionistas belgas que han querido ofrecer un nuevo enfoque a los museos sobre cómics, permitiendo ver a los personajes más conocidos trasladados a las tres dimensiones e incluso poder tocarlos. La colección cubre todas las épocas y estilos, desde la historieta belga que surgió en revistas juveniles de mediados del siglo XX, como Tintín y Spirou, hasta otras celebridades del cómic internacional.

Ubicado en pleno centro de la ciudad (Galerie Horta -116 Marché aux herbes), el MOOF expondrá en un primer momento unas 800 piezas distribuidas en 1.200 metros cuadrados, pero en sus fondos almacena otras cerca de 3.000 figuras, que esperan su momento para ser utilizadas también en alguna muestra o exposición.

Enlace: Museum of original figurines (MOOF)

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *