Las Gargantas del Tarn,paisaje al sur de Francia

Las gargantas del Tarn es uno de los lugares más impresionantes del sur de Francia. La verdad es que los amantes de los paisajes y de la naturaleza encontrarán en este lugar un auténtico paraíso.

garganta
El río Tarn desciende desde el Mont Lozère, llega al pueblo de Ispagnac y continúa hasta Le Rozier, al sudoeste. Recorrer estos pueblos es también una buena forma de conocer esta zona. Aunque desde luego, cualquiera de los miradores de la zona es una manera excelente de realizar una primera toma de contacto con la zona y su belleza.

El Point Sublime, por ejemplo, es uno de los mejores miradores, ya que desde du situación privilegiada y sus 900 metros de altura, nos ofrece una muy buena vista de la zona.

Para recorrer las Gargantas del Tarn, la mejor forma de hacerlo es por la carretera panorámica D-907bis, aunque también hacerlo en kayak o en las barcas tradicionales de la región (el medio de transporte que utilizaban antes los habitantes de esta zona), una alternativa muy original.

En cualquier caso, desde el blog de viajes te recomendamos una visita: el pueblo de Sainte-Ènimie, un pueblo que tiene un ambiente medieval que lo hace encantador. Y muy cerca de allí (tanto que se puede llegar incluso haciendo excursiones a pie) Saint Chely du Tarn, un lugar impresionante. Una vez allí, merecela pena ver la cascada y la ermita excavada en la roca.

Algunos de los rincones de estas gargantas fueron en la antigüedad lugares en los que se ubicaron fortalezas medievales, de las que en algunos casos quedan restos que también pueden visitarse.

La Malène es otro de los pueblos medievales de la zona, precioso y con otro atractivo: tiene uno de los embarcaderos más importantes de las Gargantas. Uno de los puntos más impresionantes del recorrido es el Circo des Baumes, una depresión que se puede atravesar en canoa y que es una experiencia única.

pas de soucy

Otro de los puntos más importantes del recorrido es el Pas de Soucy, un paso natural tras es que los desfiladeros quedan atrás y ya, dirigiéndonos hacia Le Rozier. Poco a poco, los caminos se van haciendo más suaves y los recorridos menos abruptos.

Sin duda, un viaje que merece la pena.

Imagen de wikimedia commons

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *