El Camino de Santiago

Llega el verano y qué mejor momento para llevar a cabo una de las experiencias viajeras más interesantes que ofrece España, el Camino de Santiago (Xacobeo). El buen clima de julio y agosto y las vacaciones de las que pueden disfrutar algunos completan la situación perfecta para recorrer el norte de España conociendo gentes y lugares realmente interesantes.

El Camino de Santiago se puede realizar desde muchos puntos de la península, sin embargo, el más famoso es el llamado “Camino Francés”, es además la más transitada por los peregrinos y la más promocionada. Entra en España por Roncesvalles y Sompot, pasa por los Pirineos y atraviesa las comunidades autónomas de Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León y por fin llega a Santiago, Galicia. Pero no es la única, hay otras seis rutas históricas para llegar a la esperada catedral.

La segunda en importancia es el “Camino Norte”. Entra en Galicia por Ribadeo, desde la costa, y por A Fonsagrada, desde el interior, una vez recorrido la costa española del Cantábrico a partir de Irún atravesando Euskadi, Cantabria y Asturias. Una espléndida forma de conocer el norte español.

Otro histórico es el “Camino Inglés”, que hasta el siglo X fue el más frecuentado. Los peregrinos procedentes del norte de Europa y de las Islas Británicas desembarcaban en el puerto de la Coruña o en el de El Ferrol y desde allí continuaban a pie hasta la Catedral.
El “Camino Portugués” comienza en el municipio de Tui para seguir por O Porriño, Mos, Redondela, Soutomaior, Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas, Caldas de Reis, Valga, Pontecesures, Padrón, Rois, Teo y Ames, hasta Santiago. Esta ruta tiene también una variante que alcanza la frontera española por Chaves y, ya en Galicia, se une al Camino del Sureste por Verín. Buena manera de llegar a Santiago recorriendo la geografía portuguesa.

El “Camino del Sureste – Vía de la Plata” parte de la prolongación hasta Galicia de la calzada romana que comunicaba las ciudades de Mérida y Astorga. Entra en Galicia por A Mezquita, y desde A Gudiña cuenta con dos ramales que atraviesa numerosos pueblos gallegos hasta alcanzar su destino.

Una ruta muy interesante es la del “Camino de Fisterra-Muxía”. Durante la Edad Media los peregrinos más osados, después de toda la caminata, continuaban su viaje después de llegar a Santiago hasta Cabo Neiro (Finisterre), considerado el fin del mundo. Allí la tradción manda quemar las botas que nos han acompañado durante tantos kilómetros.

Por último está la “Ruta Marítima de Mar de Arousa y Río Ulla” que conmemora la llegada en barco del Apóstol Santiago desde Palestina. Tiene dos puntos de entrada en Galicia y se funde en Padrón con el Camino Portugués. Estas son las rutas más importantes, pero cabe destacar que no son las únicas, hay secundarias que salen desde muchos puntos de la península.

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