Sujeta a Licencia Creative Commons de Atribución. Autor: Peigianlong

Dicen las estadísticas que un tercio de la población mundial consume a diario comida china. Pero lo cierto es que, lo que fuera de China se come, poco tiene que ver con los sabores tradicionales del país. Los millones de restaurantes que hoy existen fuera de él han adaptado los platos a la tradición occidental y los cocineros chinos han hecho muchas concesiones a nuestros paladares.

Para comer comida china de verdad, no tienes más remedio que desplazarte hasta allí y disfrutar de las cuidadas formas de preparación, los platos más típicos y los ingredientes más inverosímiles. Puesto que hay muy pocos establecimientos fuera de China que mantengan intactas todas estas características.

Si tienes la suerte de viajar al país no puedes dejar de leer este artículo en Cosas De Viajes que te ayudará a la hora de acercarte a la gastronomía de China.
Como bien sabemos, la base de la comida china se compone de carbohidratos y almidón, ya sea arroz, pasta o mandou (panecillos al vapor). Ésta va acompañada de vegetales, carnes o pescados.

El arroz, en todas sus variedades, es el componente principal de la gastronomía en la parte Sur del país. Al contrario que en el Norte, donde los productos derivados del trigo como la pasta o el mandou suelen sustituirlo como base de los platos.

Los ingredientes predominantes en el Este y en Shangai son más dulces, los sabores cantoneses suelen ser más ligeros y luminosos y los de Beijing reúnen influencias de diferentes regiones y de los pueblos nómadas del norte.

Sujeta a Licencia Creative Commons de Atribución. Autor: Peigianlong

En términos generales los ingredientes propios de este tipo de cocina son, a aparte de los ya citados, se deben destacar, por característicos, la soja, ciertas variedades de algas, el bambú, las setas chinas, el sésamo y el jengibre.

Sujeta a Licencia Creative Commons de Atribución. Autor: Clgregor

En la cocina china, se concede igual importancia al color, textura, aroma y sabor de los platos, de forma que el placer que aporta la comida llegue a la vista, al tacto y al olfato, además de al gusto.

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *