Bajo la Luz de La Alhambra

Hoy el cálido sol del verano ilumina con sus brazos de fuego la Península Ibérica. La gente se prepara para los posibles viajes que van a efectuar en los próximos meses. Algunos optan por visitar aquellos rincones aún sin explorar del Viejo Continente, otros prefieren maravillarse por la magnificencia de los rascacielos norteamericanos y otros directamente optan por visitar lugares tan exóticos y alejados de las costumbres occidentales como China o Egipto.

Sin embargo, España también puede ser una opción a tener en cuenta. El país que fue unificado bajo el dominio de los Reyes Católicos posee en su seno muy diversos lugares que encierran aventura, magia, belleza y un misterio aún por desvelar.


Imagen tomada por Xoconoxtle
Imagen tomada por Xoconoxtle

Granada, una de las muchas provincias que pueblan el sur del país en la Comunidad de Andalucía, puede presentarse como un posible y nada desmerecedor destino para los muchos veraneantes. La capital andaluza encierra en su corazón no solamente una mezcla de culturas, sabores y colores, sino también la grandeza artística de uno de los enclaves y obras más destacadas a nivel nacional e internacional y que ya ha captado la atención de más de un visitante: La Alhambra.

Todo aquel que la contempla queda maravillado por el esplendor que desprende este lugar. Denominada así por sus muros de color rojizo((«qa’lat al-Hamra’», Castillo Rojo), la Alhambra se sitúa en lo alto de la colina de al-Sabika, en el margen izquierdo del río Darro, al este de la ciudad, frente a los barrios de Albaizín y de la Alcazaba.

Todo su conjunto amurallado presenta una forma irregular que dota al castillo de una gran belleza. A pesar de la incorporación del castillo de la Alhambra al recinto amurallado de la ciudad previamente existente en el siglo XI, lo que la convertiría en una fortaleza militar desde la que se dominaba toda la ciudad, no será hasta el siglo XIII con la llegada del primer monarca nazarí, Mohamed ben Al-Hamar(1238-1273) cuando se fijaría su residencia real en la Alhambra.

Los jardines que posee el castillo rojizo se encuentran dominados por la fuerza y espiritualidad que los árabes impregnaron en su paso por los senderos de Granada. La fina y delicada textura de los materiales, el suave perfume de sus flores, el alegre susurro de sus aguas cristalinas y el sabroso gusto de sus frutos hacen que este lugar se convierta en un auténtico jardín del Edén donde el viajero vivirá una explosión de sus sentidos. Los muros que rodean los jardines se componen de diferentes versos que dan cuenta con sus palabras de la belleza que reside en el lugar.

La Alhambra es el ejemplo de que no es necesario viajar demasiado lejos para encontrar un lugar de ensueño y con una compleja historia a sus espaldas que nos habla del peregrinar y la huella dejada por  los romanos,  árabes o  cristianos,  una impronta difícil de borrar.

Descubra la Alhambra y sus alrededores. Este viaje le llenará de satisfacción y alegría, además de alejarle durante unos momentos de los problemas y de su ajetreada y estresante vida diaria.

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