La República de Malta es un monumento en sí misma. Visitarla es prácticamente una obligación para aquellos viajeros que se dedican a recorrer los límites entre Europa, Asia y África. Existen tres islas que forman parte del país maltés: Malta, Gozo y Comino, y todas poseen paisajes bellísimos en los que radica una belleza mineral y natural envidiable, que ha generado muchos conflictos de poder con el correr de los años.

Si nos remontamos miles de años en la historia nos encontraremos con una riqueza cultural y arquitectónica invaluable. El paso del tiempo parece no haber afectado muchos sectores de los archipiélagos, en los que se sostienen sitios muy hermosos. Los templos prehistóricos de Malta son de una belleza inigualable, y son parte de un bastión histórico muy importante, lo que los convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en las últimas décadas.
Según los registros grabados en la historia, la piedra era uno de los materiales predilectos para los habitantes del territorio maltés, por lo cual se rehusaban a utilizar los minerales y metales que se encontraban dentro de las islas. Por este motivo se han construido grandes edificaciones íntegramente con rocas, utilizando a su vez distintas piedras como utensilios de producción y trabajo, cuando en países cercanos ya se experimentaban otras materias primas, en la conocida Edad del Cobre.
No te pierdas la oportunidad de conocer estos maravillosos lugares, verdaderas joyas históricas de una riqueza cultural y arquitectónica sin igual. Como mencionamos antes, la República de Malta es un monumento en sí misma, y merece visitarse.
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Por: María
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