Petra, a unas tres horas de coche de Ammán, la capital jordana, es uno de los lugares más mágicos e impresionantes del mundo. Se trata de una ciudad excavada en la roca, que en el pasado fue un punto muy importante, ya que a través de ella se producía el paso de las caravanas en el Próximo Oriente.

Pero después de vivir un período de esplendor, Petra fue asolada por terremotos que destruyerion gran parte de la ciudad, que poco a poco fue cayendo en el olvido, hasta que Johan Ludwing Burckhardt penetró en Petra en 1812, haciéndose pasar por un comericante árabe. En aquella época Petra estaba habitada por tribus beduinas. Es posible imaginarse cómo debió sentirse al encontrar ante sus ojos una ciudad mítica, de la que hablaban las crónicas de la Antigüedad, pero que nadie ubicaba exactamente en el mapa.
Petra es un lugar impresionante, pero aún guarda muchos secretos, ya que lo que hoy en día se puede visitar es tan solo un 5% de su superficie. El resto aún permanece bajo tierra.
Para conocer Petra, merece la pena empezar a primera hora de la mañana, para disfrutar de ls tonalidades que los rayos del sol reflejan en las piedras de la ciudad: no en vano, se la ha llamado la Ciudad Rosada. Si es posible, también merece la pena quedarse hasta la noche.
Imagen de Tscherno sujeta a Licencia CC
Por: Maria Duque
Etiquetas: ciudad rosada, Historia, Jordania, Petra
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