En nuestro país hay gran cantidad de lugares que exporar y conocer. Uno de ellos es Ciudad Real, en el que la naturaleza se da la mano con la historia, ofreciéndonos hermosos paisajes y una interesantísima oferta cultural, ideal para loa amantes de la literatura y el teatro.

Ciudad Real no es precisamente una de las ciudades más grandes, pero tiene algo que encanta a los visitantes. Quizá sea su pasado histórico, que comienza con su fundación en 1255 por Alfonso X El Sabio, pasando a convertirse en una ciudad en 1420, con el título concedido por Juan II.
De su pasado esplendoroso hoy queda poco, algunos templos, el Palacio de la Diputación Provincial y la Puerta de Toledo. Eso sí, hay pinacotecas y museos que merecen una visita, como el Museo del Convento de los Antiguos Mercedarios o el Provincial. Además, hay continuas referencias al Quijote, un museo en el hay un vcentro de estudios y referencias artísticas y multimedia relacionadas con este personaje creado por Cervantes y un reloj carrillón en la Plaza AMyor, en el que al sonar la hora, Don Quijote, Sancho Panza y Cervantes se asoman al balcón.
Merece la pena visitar Argamasilla de Alba, el lugar en el que el hidalgo comienza sus andanzas. Después, se puede continuar hasta Almagro, que desde 1972 es considerada Conjunto Histórico Artístico.
Su pasado fue muy floreciente, tanto a nivel civil como religioso, ya que fue la cabeza de la Orden de Calatrava. Almagro está lleno de impresionantes templos e iglesias, como la de San Agustín, la de la Madre de Dios, la de San Bartolomé o el Convento de Santa Catalina.
En torno a la Plaza Mayor hay bares, locales, terrazas y tiendas en las que pararse a descansar, a echar un vistazo o a comprar alguna cesta o labores de encaje de bolillos, típicos de allí.
Imagen sujeta a licencia CC
Por: Maria Duque
Etiquetas: Almagro, Ciudad Real, guía, molinos
Categorías: Cultura, España, Guías de viaje, Turismo cultural

