La
ciudad de Lisboa, en Portugal, es una de las más bonitas de toda Europa. Además, no sólo posee unos paisajes maravillosos, sino que también cuenta con monumentos de carácter histórico arquitectónicos impresionantes. Uno de los más reconocidos es el Castillo de San Jorge, que data del año 1147 y que se mantiene abierto para visitas turísticas.

Durante muchísimos años este castillo sirvió como alojamiento para la familia real, hasta que fue transformado en una edificación multiusos, ya que se la implementó como prisión, almacén, teatro, entre otras tareas.
Si bien la construcción ha tenido un obvio deterioro causado por el paso del tiempo y de las inclemencias climáticas, en la actualidad se mantiene en excelentes condiciones, por lo cual es uno de los puntos de visita obligatoria para todos aquellos turistas que se acercan hasta Lisboa.
Por ejemplo, las vistas panorámicas desde sus torres y puestos de vigía son impecables, así que no te olvides de cargar tu cámara de fotos cuando partas hacia tierras portuguesas para realizar tus vacaciones.
Hay que destacar que el Castillo de San Jorge es prácticamente una pequeña ciudad, ya que cuenta con una superficie total que alcanza los seis mil metros cuadrados, ocupados por patios, torres, garitas, una Plaza de Armas y diferentes edificaciones que se van alzando dentro de las murallas.
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Por: María
Etiquetas: Castillo de San Jorge, Lisboa, Portugal
Categorías: Guías de viaje

